Darina Martykánová / Marie Walin (eds.): Ser hombre. Las masculinidades en la España del siglo XIX (reviewed by Elia Blanco Rodríguez)
Darina Martykánová, Marie Walin, Ser hombre. Las masculinidades en la España del siglo XIX
Elia Blanco Rodríguez
El libro objeto de esta reseña, coordinado por Darina Martykánová y Marie Walin, es una muestra palpable de la vitalidad que caracteriza en la actualidad a la historia de las masculinidades en España. Este reciente campo historiográfico, surgido hace en torno a treinta años, ha experimentado un notable desarrollo en el último decenio. El avance resulta evidente no solo en el número de publicaciones con que contamos, cada vez más abundantes, sino, más importante aún, en la diversidad de los temas abordados y la sofisticación de los marcos teóricos y conceptuales empleados. En este sentido, Ser hombre. Las masculinidades en la España del siglo xix sobresale por la amplitud de las problemáticas tratadas y la variedad de opciones conceptuales y metodológicas presentes, siempre sólidamente fundamentadas. No obstante, pese a lo anterior, una de las cualidades más destacadas del volumen es la estrecha colaboración entre sus distintos autores y autoras. El resultado es una obra bien integrada a la vez que diversa, en que los capítulos dialogan entre sí y se complementan. De igual modo, otro gran mérito del libro es su capacidad para exponer de forma contundente que las concepciones acerca de la virilidad dependen de cada particular contexto y que están, por tanto, sujetas al cambio histórico. Ser hombre revela muy diferentes modos de comprender la masculinidad en la España decimonónica atendiendo a factores tan variados como el nacionalismo, la «raza», la clase social, la profesión, la religiosidad o la sexualidad, entre otros, y cómo dichas comprensiones fueron configuradas socialmente a través de complejos discursos y prácticas.
Ser hombre se encuentra estructurado en once capítulos ordenados de forma cronológica, a los que se añade la introducción de las coordinadoras. Esta introducción no se limita a presentar el libro, ya que efectúa, además, un exhaustivo repaso por numerosos temas candentes de la historia de las masculinidades, tales como la conexión de estas identidades de género con el concepto de la modernidad. Igualmente, la introducción realiza sugerentes reflexiones y señala necesarias vías de análisis para nuevos estudios, lo que sin duda será muy útil para futuras investigaciones.
Tras la introducción, encontramos el trabajo de Bakarne Altonaga, que presenta un análisis de los elementos de continuidad y renovación de las virilidades dentro del catolicismo vasco en la transición del Antiguo Régimen al sistema liberal. En su interesante estudio, la autora expone cómo las visiones ilustradas remodelaron aspectos cruciales de la comprensión del cuerpo y la sexualidad en un sentido favorable a la mayor cercanía entre los sexos y a la autonomía del sujeto varón frente a los dictados del clero, sin abandonar por ello la religiosidad. Sin embargo, las críticas ilustradas a la excesiva «mansedumbre» masculina fomentada por la Iglesia no impidieron que los ámbitos católicos más rigoristas mantuviesen su postura basada en la jerarquía patriarcal en el hogar, postura que incluso reforzaron con la llegada del liberalismo.
La cuestión de la sexualidad vuelve a ser analizada en los trabajos de Marie Walin y Jordi Luengo. Por su lado, Walin explora varias demandas de nulidad matrimonial efectuadas a finales del siglo xviii y principios del xix por impotencia del marido. El retrato dibujado de los hombres con esta incapacidad en los tribunales eclesiásticos, que los reducía a la categoría de seres abyectos moralmente, indica, como explica la autora, que la impotencia despojaba al que la padecía del «derecho a ser considerado como un verdadero hombre». Igualmente, el sugestivo trabajo de Luengo nos traslada al fin de siglo en España y Francia, ofreciéndonos un detallado análisis de la figura de los «desfloradores» o déflorateurs «profesionales». Como sostiene el autor, estos hombres de la burguesía basaban su identidad masculina en arrebatar a las mujeres jóvenes su «virginidad». Pese a ello, los desfloradores nunca lograban el «plenilunio» de su identidad anhelada, ya fuera por el acceso incompleto a los cuerpos femeninos o por sus deseos insaciables, que les impedirían representar la integridad del ideal.
Por otra parte, los capítulos de Xavier Andreu y Gemma Torres se detienen en particular en el asunto del nacionalismo. En su trabajo, Andreu indaga en el modelo de masculinidad del ciudadano-soldado del liberalismo revolucionario español de la primera mitad del siglo xix. Como prueba convincentemente Andreu, este ideal debía servir para revirilizar a una España estimada en decadencia y afeminada. Sin embargo, con el ascenso del moderantismo, este modelo de hombría fue cada vez más relegado por su peligro potencial para el orden público. Con todo, logró pervivir en las culturas progresistas y radicales. En cuanto al capítulo de Torres, se centra en un acontecimiento histórico concreto, la Guerra de África (1859-1860). En este innovador trabajo, las cuestiones de la «raza» y las emociones adquieren una especial importancia, pues se examina la conformación de la masculinidad más adecuada para España a través de la contraposición a las emociones que el «hombre moro» despertaba a los españoles. Según explica Torres, ciertas emociones negativas, como la rabia, el asco o la vergüenza, fueron asociadas por los hombres españoles a los hombres marroquíes y, por medio de ello, los primeros pudieron definir su «correcta emocionalidad masculina nacional», que, en el contexto bélico, debía partir del amor a la patria.
Otro aspecto abordado en el libro es la influencia de la clase social en la construcción de las masculinidades. Aunque esta cuestión aparece de forma transversal en la obra, dos trabajos la exploran más específicamente, de la mano del factor del trabajo o la profesión. En primer lugar, el capítulo de Jesús de Felipe está dedicado a la evolución de los ideales de masculinidad dentro del movimiento obrero español. Con gran brillantez, el autor refuta la tesis de que el modelo del breadwinner o «ganador del pan» fuese el predominante entre los obreros asociados desde el inicio de la centuria. Frente a ello, Jesús de Felipe demuestra la existencia de al menos tres sujetos obreros masculinos con rasgos distintivos a lo largo del siglo, cuya aparición y desarrollo estuvieron vinculados con novedades históricas relevantes, como la progresiva feminización del trabajo fabril. En segundo lugar, el capítulo de Darina Martykánová y Víctor Núñez aborda la configuración de la virilidad entre dos grupos profesionales con grandes elementos en común, los médicos y los ingenieros, en el abanico temporal de 1820 a 1900. En este sugerente estudio, en el que las emociones también cobran un especial protagonismo, queda de manifiesto que estos profesionales buscaron legitimarse socialmente y mejorar su posición económica mediante la reivindicación de la utilidad pública de sus actividades.
Por otro lado, el concepto del honor masculino, fundamental para la virilidad normativa de las élites decimonónicas, es examinado en los trabajos de Miguel Martorell y Violeta Ruiz. Por su parte, Martorell nos presenta un, aunque necesariamente breve, extraordinario análisis comparativo de los lances de honor en diferentes países de Europa y América. Asimismo, revela aspectos clave de esta práctica en España, cuyos atributos el autor sitúa entre los propios de la Europa del Sur. Igualmente, el capítulo de Ruiz, a través del estudio del caso de un médico director de baños, nos sumerge en la estrecha relación existente en la época entre el honor profesional de un hombre de las clases acomodadas y su masculinidad respetable. Este apasionante capítulo muestra cómo el deshonor sentido por Justo María Zavala ante su jubilación forzosa le provocó una serie de dolencias físicas que solo remitieron tras ser identificadas por el protagonista como los síntomas de la neurastenia.
En la misma línea, la enfermedad y la disciplina médica figuran en el centro del capítulo de Javier M. Dos Santos, quien analiza la evolución de la consideración de la histeria y la hipocondría en la primera mitad del siglo xix. Mediante su pormenorizado trabajo sobre estas afecciones, Dos Santos demuestra que la concepción de la feminidad como naturalmente más sensible que la masculinidad no estuvo presente en el discurso médico desde principios de la centuria. Esta novedad, instalada en España en torno a 1830, no supuso tampoco el olvido total e inmediato del anterior sistema de creencias, que convertía al cuerpo masculino en superior al femenino y no negaba la sentimentalidad de los hombres.
Por último, el capítulo de Frédéric Spillemaeker indaga en profundidad en el asunto del liderazgo, en este caso en la Venezuela de la época de la independencia. En su genial trabajo, Spillemaeker investiga las transformaciones en las formas de liderazgo prevalentes en aquel contexto, especialmente a través de la figura de José Antonio Páez, quien fue un jefe militar exitoso de la guerrilla patriota y, más adelante, el primer presidente de la Venezuela independiente. Así, mientras que la masculinidad guerrera, basada en cualidades como la fuerza física y el dominio del caballo, granjeó grandes apoyos a Páez durante el conflicto bélico, la masculinidad cesarista, fundada en la autoridad paternal y el pasado combatiente, constituyó la forma de liderazgo triunfante tras la independencia, siendo encarnada también por Páez.
Para concluir, solo resta subrayar que, como ha quedado de relieve, Ser hombre contribuye magistralmente a la desestabilización de lo que entendemos por ser un «hombre» a través del desfile expuesto de distintos modelos de masculinidad, ya fueran estos socialmente exigidos, aceptados o denostados. Esperamos que las nuevas vías de estudio abiertas por este libro continúen siendo exploradas en próximas investigaciones.
- Dokumenttyp
- Rezension (Monographie)
- Zeitschrift
- Mélanges de la Casa de Velázquez
- Autor (Rezension)
- Textsprache(n) (Rezension)
- Textsprache(n) (der rezensierten Schrift)
- Herausgeber der präsentierten Monographie
- Titel
- Ser hombre
- Untertitel
- Las masculinidades en la España del siglo XIX
- Erscheinungsjahr
- Erscheinungsort
- Verlag
- Reihe
- Reihennummer
- Umfang
- ISBN
- Thematische Klassifikation
- Zeitliche Klassifikation
- Regionale Klassifikation
- Schlagwörter
-
Spanien
Mann
Geschlechterrolle
Männlichkeit
Geschichte 1800-1900 - Original URL
- https://journals.openedition.org/mcv/23512
- recensio-Datum
- 10.09.2025
- recensio-ID
- c505177a27514556a07630291f7747b2
- DOI
- 10.4000/140th
Rodríguez, Elia Blanco: Rezension über: Darina Martykánová / Marie Walin (eds.), Ser hombre. Las masculinidades en la España del siglo XIX, Sevilla: Editorial Universidad de Sevilla, 2023, in: Mélanges de la Casa de Velázquez, 55 (2025), 1, DOI: 10.4000/140th, heruntergeladen über Website
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